Es muy común que para similares señales de alerta, tengamos criterios diferentes, esto a su vez, influye en como tomamos determinadas decisiones. Veámoslo más claramente con algunos ejemplos.
En las últimas décadas, la ciencia ha venido estudiando cómo los sentidos físicos y posturas corporales tienen una gran influencia sobre nuestros pensamientos y decisiones inconscientes, a veces, de forma muy sorprendente. Veamos algunos ejemplos.
Cuando las personas cometemos un acto de negligencia no somos juzgadas por el hecho en sí, sino por las consecuencias. Esto se produce por la forma en que las emociones evalúan la casualidad o la suerte en estas situaciones.